ROCAFUL UN NOMBRE CON MUCHO BOMBO

Desde 1967 fabricamos tambores, desde Calanda para el mundo. Bajo la marca Rocaful, una fabricación totalmente artesanal
y de primera calidad, nos convierte en la opción preferida tanto de profesionales como amateurs. Pero no solo el trabajo y la dedicación
nos distinguen, también los materiales utilizados marcan la diferencia.

Perfeccionistas hasta el extremo, nuestro control de calidad exhaustivo no nos permite dar por finalizado un producto Rocaful hasta que su sonido no alcanza la perfección.

Lo cierto es que un tambor Rocaful es mucho más que un tambor. Detrás del apellido que le da nombre se encuentra un historia de trabajo, entrega y dedicación que hace de nuestra marca una elección de absoluta confianza.

TAMBORES Y BOMBOS CALANDA

La tradición

Sería difícil saber, con exactitud, en que momento comenzaron a utilizarse los tambores y los bombos en la Semana Santa Calandina. Y el caso es que parece que, en la localidad, si no tienes un tambor eres una excepción. Probablemente todos, en Calanda, sabemos tocar y la tradición empuja con tal fuerza que desde bien pequeños los más jóvenes son atrapados por su magnetismo.

La fama internacional de nuestra fiesta la han forjado el fervor, el entusiasmo, el espíritu colectivo y, por descontado, mucho trabajo. Valores básicos que hacen denuestra Semana Santa una visita indispensable para muchos.

Por supuesto que fabricar tambores en Calanda es una gran responsabilidad y en nuestra labor artesanal, nos esmeramos por no desmerecer un prestigio logradocon años de tesón y sacrificio. Nos enorgullece saber que, de Calanda, han salido gran parte de los tambores y bombos que con fuerza tronaron en la ceremonia de inauguración de Barcelona ’92, por ejemplo. Tambores y bombos que han dejado su impronta sonora por todo el mundo. Hasta el sencillo detalle, en forma de pequeño tambor, como regalo para la Infanta Leonor.

LA ROMPIDA DE LA HORA Y LUIS BUÑUEL. El encuentro con la tradición

Las habitualmente tranquilas calles, se llenan de respetuoso bullicio, en Semana Santa. Todo Calanda se sume en la preparación de unos días inigualables. No en vano ha sido declarada de Interés Turístico Internacional y, la verdad, es que su fama ha traspasado fronteras en todo el mundo.

Cientos de visitantes curiosos se entremezclan en el ir y venir ajetreado de los vecinos. Túnica, tambor o bombo. Cada uno conoce y cuida su complemento. Algunos fabricados especialmente para la ocasión. Y es que tambores y bombos serán, a lo largo de los días venideros, grandes protagonistas de una historia contada internacionalmente. La Rompida de la hora, trasladará su efecto hipnótico a través de medios comunicación de todo el mundo que, cada año, retransmiten la fuerza y la pasión del sobrecogedor estallido de las doce en punto del mediodía, en la Plaza de España.

Testigos activos de ello han sido, por ejemplo, Carlos Saura, Luis Eduardo Aute, Imanol Arias, Fernando Trueba, Montxo Armendáriz, Fernando Tejero, Verónica Forqué y solo por citar algunos de los más recientes.

Sin embargo, Luis Buñuel ha sido, con mucho, el mayor difusor de una fiesta que era, también, suya por derecho. Vívida desde las raíces más profundas, mamándola con el frío del invierno, los juegos de niño o con sus hermanos calle arriba con el tambor. Así la definía “A la primera campanada de las doce, del reloj de la iglesia, un estruendo enorme, como de un gran trueno, retumba
en todo el pueblo con una fuerza aplastante. Todos los tambores redoblan a la vez. Una emoción indefinible, que pronto se convierte en una especie de embriaguez, se apodera de los hombres.”

El retronar de los tambores y bombos está en nuestro adn. Es casi una forma de entender la vida. Porque a la Semana Santa Calandina que sin duda, está llena de fervor, respeto y fe, sobretodo, lo que mejor la define es la pasión.

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